En un mundo donde el consumo crece a diario, la reutilización de neumáticos de caucho se ha convertido en una solución innovadora, sustentable y con gran impacto social. A través de un proceso de reciclado, los neumáticos fuera de uso (NFU) se transforman en pisos de caucho continuo, resistentes y seguros, ideales para crear espacios pensados tanto para el juego infantil como para el esparcimiento adulto.
En Argentina se descartan alrededor de 130.000 toneladas de neumáticos por año, lo que equivale a más de 4 millones de unidades. Si no son reciclados, terminan acumulándose en basurales, quemándose a cielo abierto o contaminando suelos y cursos de agua.
Al reutilizar esos neumáticos en la fabricación de pisos, se reduce la contaminación, se evita el uso de materiales nuevos derivados del petróleo y se da una segunda vida útil a un residuo altamente contaminante.
Los pisos de caucho reciclado permiten crear superficies con espesor amortiguante, reduciendo el riesgo de lesiones por caídas. Además, su diseño personalizado permite incluir formas, colores, circuitos y juegos didácticos, estimulando el desarrollo motriz y cognitivo de los más chicos mientras juegan con libertad.
En terrazas, patios de hoteles, gimnasios al aire libre y senderos urbanos, este tipo de piso ofrece confort, estética y seguridad. Es antideslizante, resistente al uso intensivo y al clima, fácil de limpiar y muy durable, siendo ideal para todo tipo de espacios de uso común.
Cada metro cuadrado instalado no solo embellece el entorno: representa neumáticos que no terminarán contaminando el planeta. Un piso de caucho en una plaza puede reutilizar entre 200 y 600 neumáticos, según el tamaño y espesor del proyecto.